¿Rendirme?
"Tenés que rendirte", me fue dicho. Uno de mis viejos enemigos, Facebook, resulta crucial para la aventura que emprenderé en los próximos días.
"Me niego", respondí. Y fui acosado por una avalancha de información en la que se me mostraban las virtudes de la red social del Big Brother. ¿Qué hago?
¿Naufrago por apegarme a mis principios?
¿O empiezo a amar al Gran Hermano?
¿Existe algún modo de no rendirme ante el adversario y, aún así, beneficiarme de sus ventajas?
Tras mucho meditar, decidí que yo no iba a tener un puto perfil en Facebook. Sólo mi proyecto central.
¿He capitulado ante El Partido?
¡Ni de coña!
El perfil existe y se mantiene (o, para ser exacto, mantendrá) informado de los avances del proyecto, pero yo continúo incólume, ajeno a los sempiternos ojos del mal.
¿Cómo? Convencí a alguien para que hiciera todo eso por mí. Gracias a Milena no tengo facebook ;)
Milu me dice que este es el link al perfil:
http://es-la.facebook.com/people/Maldita-Literatura/100001169882460
Tienen que agregarlo ahí o algo así, ustedes sabrán.
¡VIVA LA INTERNACIONAL INVISIBLE!








2 Huellas:
Yo me fui de Facebook. Las razones son varias, desde la ya bastante hablada privacidad hasta algunos pocos indeseables que tenía ahí.
Me hiciste acordar a un capítulo de South Park donde el del gorrito azul (no Cartman, el otro) no quiere Facebook pero los amigos se arrastran y para borrar el perfil... miralo, está bárbaro :P
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