martes, 20 de enero de 2009

Un Recuerdo

Fue hace unos 10 o 12 años. Yo era un crío. Un adolescente, vamos, un pavo que creía sabérselas todas.


Mi oído era exquisito: sólo escuchaba metal. Nada de clásica, nada de jazz ni de blues. Si no era algún tipo de metal no lo escuchaba.


Por supuesto, tenía una teoría para todo. Una en particular se trataba sobre los grandes grupos de gente: si la mayoría cree algo, de seguro es mentira.


En buena medida aún creo en esto. Pero aprendí a usar pinzas.


No obstante existían, ya en aquellos días que hoy se me hacen cuando menos remotos, ciertas excepciones.


Tod@s señalaban a una compañera de escuela (en estas líneas su nombre será S) y le llamaban puta, cuando no los oían, claro. Tod@s. En eso estaba de acuerdo. Es más, fui el único que se lo dijo en la cara.


Obviamente mi rostro fue cruzado por una cachetada que aún me duele. Pero valió la pena. Porque cuando lo dijera en su ausencia no sentiría remordimiento alguno. Y así fue.


¿Por qué esta actitud?


Las damas por un cierto rechazo, imagino. Si son sexualmente activas, hay que ocultarlo. Aunque nunca entendí por qué.


Los borrachos por una cierta necesidad hormonal: hay que debutar.


Yo tenía otra motivación: había que incordiar.


Era necesario mostrarle a la gente cuan sumergida estaba en asuntos sin importancia mientras el planeta se iba al carajo. Obviamente mis intentos por crear consciencia fueron infructuosos.


Pero tenía que hacerlo, tenía que molestar de algún modo. Tenía que generar energía. Si tenía forma de

cachetada, importaba poco. Poco, pero importaba.


El meollo del asunto vino cuando un amigo mío me pidió audiencia privada en uno de los baños que NO usábamos para fumar. Por supuesto, acudí sin problemas, aunque un poco intrigado.


No fue un encuentro agradable. Fui azotado contra una pared y casi estrangulado mientras me gritaba:


“¡Vos lo dijiste a S que me gusta!”


Very clever, si presionas tanto mi cuello no voy a poder hablar.


Debo reconocer que si aquello hubiese sido una pelea jamás podría haberla ganado. Y no precisamente porque se tratase de un amigo. Sino porque jamás había visto en esa persona semejante furia.


Me soltó. Gritó algo así como “yo confié en vos” y se fue.


Encendí un cigarrillo dispuesto a meditar lo ocurrido cuando la irrupción de un preceptor me obligó a castigar aún más mi garganta.


Vio el humo, pero sin pruebas no podía sancionarme.


Me pasé el resto del día tosiendo.


Cerca de la una de la tarde, hora de salida, abordé a la puta del curso para ver si me aclaraba algo.


-Vos le dijiste a A que…-empecé a decirle, pero me interrumpí yo mismo. Me excusé y comencé a caminar.


“Vos dijiste que yo dije que él dijo que le dijeron que dirían si…”


No iba a caer en un comportamiento que detestaba.


Al poco tiempo, con el silencio como aliado, comencé a armar el rompecabezas.


  • Hecho 1: a mi amigo A sí le gustaba S.
  • Hecho 2: él nunca me lo dijo
  • Hecho 3: ella sí le había dicho que obtuvo esa información de mí.


  • Incógnita 1: ¿por qué A no recordó que él nunca me comentó nada al respecto?
  • Incógnita 2: ¿por qué la muy puta inventó semejante mentira?


Nada está claro.


Hoy recordé todo esto y decidí, por mera curiosidad, averiguar un poco al respecto. Ya somos más viejos y sinceros, como dice la canción, así que pensé en hablar directamente con A.


Busqué el número en una vieja agenda y llamé.


Equivocado.


Un final patético para una historia estúpida.


Tal vez sea mejor no saber demasiado sobre el pasado. Si después de todo, es lo que ya se fue.

2 Huellas:

Paola,  20 de enero de 2009 21:00  

Jajajajajaja

Hermanito las cosas que te pasan, primero por ser demasiado sincero, segundo por no recordarlo antes -.- si serás XD

A todo esto, algunas mujeres sexualmente activas si dicen que lo son, sólo tienes que buscarlas con pinzas y te darás cuenta que en si no son unas putas sino que tienen un poco mas de conciencia. Las que son muy puritanas son mas pu... que nadie XD (eso lo sabes me parece)

TKM!!!

Maldito Lobo 20 de enero de 2009 21:08  

¡Hermana!

Tenés razón en todo. Y yo me olvidé de aclarar algo: teníamos 14 o 15 años cuando mucho :P

A esa edad algunas cosas cuentan ;)

TKM más :)

  © Blogger templates The Professional Template diseñado por Ourblogtemplates.com 2008

Volve ARRIBA