miércoles, 21 de enero de 2009

¿Tregua?





La terrible batalla se detiene por un momento. No sé bien cómo ni por qué, pero mi más íntimo enemigo -otrora amigo- ha decidido detenerse. Quizás esté cansado de pelear todo el tiempo. Sé que yo lo estoy.

Hace unas horas abrí el atado y tuve un rato largo al cómplice entre mis dedos. Cuando finalmente decidí encenderlo sólo pude fumar la mitad. Un poco después me fumé lo que quedaba.

Hay otros 19 ahí arriba, sobre el escritorio.

Si hoy fuese ayer, estaría tiñendo el aire de gris humo. Pero no. Hoy es hoy. Y no tengo muchas ganas de fumar.

Varios años atrás vi un cáncer de garganta en un frasco. Me explicaron lo noscivo que es mi vicio. Pero no me importó. No me asusté. Me dio igual, para ser honesto.

Ahora, nada más no tengo ganas. John Constantine nunca se sintió así. Y a mí el diablo no va a darme un cuerpo nuevo.

Se quedan solos, de ese lado. Yo me quedo acá. No incendiaré mis pulmones.

Veremos cuanto nos dura la paz.

  © Blogger templates The Professional Template diseñado por Ourblogtemplates.com 2008

Volve ARRIBA